Acostada en la cama mirando el cielorraso como tantas otras veces, imaginando cosas que sólo se darían en mi mente tan hábida de nervaduras ondulantes y de caminos eternos engolosinados de colores y sabores a mar.
Sabores a distancias, a lejanías,a prados de serpentinas zigzagueantes y enfurecidas que al compás de King Crimson se dejan volar y retorcerse millonarias veces sobre sí.
Supongo que también dentro de unos segundos, mi rostro se relajará y dejará escapar una lágrima de sal y una sensorial brisa veraniega se colará por mi ventana con olor a estrella molida y tiritante.También supongo que en unos instantes me agarrará frío y me escabulliré en mis sábanas frescas con olor a soledad y me quedaré dormida hasta que sienta temblores en mis piernas y caduque mi tranquilidad. Alli empezará mi nuevo día de vida errante y escuchando por largo tiempo la misma cancion. Y me gusta asi.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario