martes, 14 de agosto de 2007

Hasta que caduque mi tranquilidad.

Acostada en la cama mirando el cielorraso como tantas otras veces, imaginando cosas que sólo se darían en mi mente tan hábida de nervaduras ondulantes y de caminos eternos engolosinados de colores y sabores a mar.
Sabores a distancias, a lejanías,a prados de serpentinas zigzagueantes y enfurecidas que al compás de King Crimson se dejan volar y retorcerse millonarias veces sobre sí.
Supongo que también dentro de unos segundos, mi rostro se relajará y dejará escapar una lágrima de sal y una sensorial brisa veraniega se colará por mi ventana con olor a estrella molida y tiritante.También supongo que en unos instantes me agarrará frío y me escabulliré en mis sábanas frescas con olor a soledad y me quedaré dormida hasta que sienta temblores en mis piernas y caduque mi tranquilidad. Alli empezará mi nuevo día de vida errante y escuchando por largo tiempo la misma cancion. Y me gusta asi.

No hay comentarios: